EXPOSICIONES,EXPERIENCIAS Y SENSACIONES

        

Aún mantengo fresco en mi memoria, aquellos días en los que asistía a Exposiciones Caninas como aficionado, incluso sin tener siquiera un perro. Ver tan buenos ejemplares, con criadores de reconocido prestigio, ver como manejaban a sus ejemplares, como les cuidaban y preparaban, me parecía y me parece un arte al que es dificil llegar, por tanto, no era mi intención acudir a estos eventos.

Sin embargo, y con el paso del tiempo, he tenido la suerte de encontrar en el camino de esta afición, un grupo de personas, aficionados y criadores, que me han arropado y aconsejado desinteresadamente, hoy día,  muchos de ellos son buenos  amigos, con los que comparto experiencias y me ayudan en todo, y son los que me han animado a entrar en este mundo de las exposiciones.

Las sensaciones que se experimentan cuando sales a un ring, son "otra cosa". Es increíble, pero en el momento que pisas la moqueta, desaparece de tu percepción toda la gente que rodea el ring, te encuentras solo, con tu perro, con el juez que te mira y que te indica lo que debes hacer, el pulso se acelera un poco y con preocupación miras a tu cocker, ¿está inquieto? ¿esta tranquilo? ¿lleva bien el pelo? ¿se mueve con soltura?, preguntas que te haces a ti mismo y que fluyen deprisa, tan deprisa que ni siquiera puedes contestar, y te gustaría que tu perro ganara,si, pero sobre todo que lo haga bien, el tiempo pasa rapido y al final, con la decisión del juez, puedes salir más o menos de acuerdo, pero lo más importante, valorando como ha estado tu perro y tú mismo, y que cosas hay que mejorar.

Luego, y pasada la prueba, viene lo más satisfactorio del día, el reencuentro con tus amigos, el cambio de impresiones, las felicitaciones a los ganadores, los ánimos para los menos afortunados, la comida juntos, las bromas, la cordialidad y las citas para la próxima ocasión.  Al regreso a casa llegas cansado, con un montón de Kms a tus espaldas, pero con el pensamiento puesto en la proxima cita para vivir de nuevo la experiencia.

 

 

Enrique Beses
Octubre 2005